Durante la pandemia del COVID-19, en el año 2019, mi familia y yo atravesamos una de las pruebas más difíciles de nuestras vidas: todos caímos enfermos, y mi madre tuvo que ser hospitalizada en estado grave. Los médicos y enfermeros, con sinceridad, nos daban pocas esperanzas de su recuperación.
En medio de la desesperación, comencé a buscar consuelo en lo espiritual, y fue entonces cuando, por obra divina, conocí la historia de Santa Rita de Cascia. Al leer sobre su vida, sentí una profunda conexión entre ella y mi madre: ambas mujeres de gran bondad, fe y fortaleza.
Sin esperanzas humanas a las que aferrarme, comencé un novenario a Santa Rita, con todo mi corazón, suplicando su intercesión. Y entonces ocurrió lo que solo puede explicarse como un milagro: mi madre se recuperó completamente del COVID.

Desde ese momento, nació en mí un profundo compromiso, una promesa espiritual: llevar el mensaje de esperanza a todos aquellos que atraviesan momentos difíciles. Así surge santaritadecascia.com, como un acto de fe, una manda cumplida, y un testimonio vivo de que para Dios no hay imposibles. Él todo lo puede, y su misericordia no tiene límites.










Una esperanza y un consuelo brinda Santa Rita de Casia